Si gracias al lenguaje descubrimos y conformamos nuestro mundo; con el libro, construimos pequeños islotes de mundo, paraísos o infiernos particulares que pueden llegar a ser lustrosos espejos o bellas ficciones de esa otra realidad.
Me interesa el libro como objeto y como micromundo. Tiendo a concebirlo como una pieza única, quizá porque no pueden existir dos islas iguales.
El libro como contenido y continente, como objeto, como puerta, como quicio, como pieza inabarcable, como espejo, como salida y entrada de la memoria, como cajón sin fondo.
Otros Libros de Artista en esta página web: